Home » Testimonios » Emprender en el sector inmobiliario siendo mujer

Emprender en el sector inmobiliario siendo mujer

“Mujeres Emprendedoras” es la primera cápsula de “Emprender en el Sector Inmobiliario”, una serie de conversaciones en las que nuestra red de asesores inmobiliarios reflexiona acerca del emprendimiento.

En esta primera entrega, Ángeles Ferrero y Berta Fernández, asesoras inmobiliarias de la red iad España, se sinceran, reflexionan y comparten sus puntos de vista sobre el emprendimiento a partir de los 50 años y la importancia que tiene el acompañamiento a la hora de empezar un nuevo proyecto. 

Una conversación entre dos emprendedoras de la red iad

Ángeles Ferrero y Berta Fernández se conocieron en una reunión de emprendedores en la que Ángeles presentaba el modelo iad. Allí, Berta supo que ese proyecto también era para ella.

A: Recuerdas cuándo nos conocimos, ¿verdad?

B: Pues claro que sí. Es que además no se me va a olvidar en la vida. Estábamos en reuniones de emprendimiento y tú presentaste el modelo iad con tanta seguridad, con tanta emoción, que dije “este puede que sea mi proyecto”.

A: Yo venía de ser trabajadora por cuenta ajena, pero siempre me había apetecido tener mi propio negocio. Y cuando conocí iad, supe que cumplía con todos los requisitos que necesitaba para emprender. Es por eso que el primer paso que di fue acudir a esta reunión de emprendimiento para dar visibilidad a mi nuevo proyecto.

B: Pues mira Ángeles, yo nací en una familia rodeada de hermanos con una educación que decía que la mujer tenía que estar en casa. Mis padres son emprendedores, me casé con un emprendedor y es verdad que mis primeros pasos en el mundo del emprendimiento fueron acompañándolos a ellos. Como mujer, siempre había estado dedicada a los demás, nunca había buscado mi área de emprendimiento

«Cuando te conocí, supe que quería seguir tus pasos».

Berta Fernández

A: Yo empecé trabajando como emprendedora para una compañía de seguros, y después me dieron la posibilidad de entrar como empleada. Creo que mi capacidad de emprender viene de mis padres, que también fueron emprendedores. Además, mi madre siempre nos ha empoderado. Nos ha hecho ser independientes, que nos formemos y sobre todo que no tengamos que depender de nadie. Esto nos ha dado mucha fuerza y ganas de luchar por lo que realmente queremos. 

«No voy a cumplir los sueños de otro, sino los que yo quiero». 

Ángeles Ferrero

B: Yo creo que tener mujeres emprendedoras en generaciones anteriores sirve de referente para tomar el testigo. Es como si lo llevásemos en nuestra genética. En mi caso, mi abuela y mi madre también han sido emprendedoras. 

A: Lo hemos vivido desde que somos pequeñas, Berta. Y esto hace que no veamos los problemas como tal, sino como situaciones que hay que solucionar.

Aumenta el número de mujeres emprendedoras en España

El porcentaje de mujeres que deciden emprender en España se recupera y, por primera vez en la historia del GEM, supera el de hombres. 

B: Cada día hay más mujeres emprendedoras. El 90% de nuestro equipo somos mujeres

A: Sí, y muchas con cargas familiares, con niños pequeños… Y todas concilian perfectamente. Tienen unos objetivos claros y son personas que desarrollan su trabajo con profesionalidad. 

Para mí, ser mujer nunca ha supuesto ningún impedimento. Creo que mi madre siempre me dio la confianza en mí misma para poder desarrollar cualquier proyecto, tanto en mi anterior empresa, donde fui la primera mujer directora de sucursal que hubo en España, como posteriormente en decidir emprender. 

«Ni ser mujer ni tener más de 50 años ha sido ningún obstáculo en mi carrera. Creo que tener claro hacia dónde quieres ir, confiar en ti misma y apoyarte en empresas que te ayuden a desarrollar tu proyecto es fundamental para el éxito del mismo». 

Ángeles Ferrero

Y luego tenemos una característica fundamental: somos trabajadoras, tenaces, confiamos en nosotras mismas y creemos en lo que hacemos. Con esto no lo consigues todo, ¿Berta?

B: Bueno, a mí, abrirme camino en el sector de la construcción me costó un poco. Yo empecé cobrando facturas a aquellos que no pagaban. No querían hablar conmigo porque era mujer. Me costó trabajo, pero dije “aquí estoy”. Este era el negocio de mi marido y si no cobraba, no comíamos. Tenía que tirar para adelante, sí o sí. 

A: Y eso te dio potencia y fuerza, ¿verdad?

B: Me dio fuerza y me la da todos los días. Ahora yo soy la protagonista de mi vida, estoy haciendo lo que realmente me gusta, estoy haciendo algo que me apasiona, estoy haciendo algo que me hace crecer cada día y sí que me está cambiando la vida y estoy muy feliz de estar en este proyecto.

A: Uf, a mí también me la ha cambiado totalmente. No solo porque realmente he cumplido uno de mis sueños, es decir, tener mi propia empresa, tener éxito, que me vaya bien económicamente… Personalmente, también me ha cambiado la vida. Y es que muchas veces cumplir objetivos significa tener que lidiar con mucha presión y sacrificio de objetivos que marcan otros.

«Ahora estoy cumpliendo mis sueños y soy feliz. Porque, al final, si eres feliz, el éxito personal viene solo».

Ángeles Ferrero

A: Berta, ¿tú por qué crees que las mujeres emprendemos menos que los hombres?

B: Yo me puedo fijar en mi propio ejemplo, que tarde muchos años en hacerlo sola. Yo no lo hizo por no salir de mi zona de confort. Lo hice cuando tuve la necesidad de salir, pero muchas veces también porque tenemos miedo al fracaso, o porque tenemos muchas incertidumbres, porque somos demasiado reflexivas…

A: Creo que el hecho que no haya muchas mujeres en puestos directivos hace que consideremos muchas veces que nos falta confianza.

«Desde mi punto de vista, considero que históricamente sí que ha habido un techo de cristal, pero que ahora mismo podemos generarlo nosotros mismos con nuestra falta de confianza».

Ángeles Ferrero

Tanto hombres como mujeres tenemos la capacidad para llegar donde queramos, y tener confianza es esencial. No sé qué opinas tú…

B: Pienso como tú, pero considero que llegar a este techo de cristal es más fácil en el emprendimiento que no en un puesto asalariado.

A: ¿Crees que el hecho de que nos acompañen en el camino puede ayudarnos a lanzarnos a emprender?

B: Desde luego. Yo no me habría lanzado en el proyecto de iad si no tuviera acompañamiento. ¿Cómo te vas a meter en un proyecto inmobiliario sin tener ni idea?

«El consejo que doy es que si no lo intentas, nunca lo vas a saber».

Berta Fernández

A: Es una cuestión de miedo al fracaso. ¿Pero qué pasa si fracasas? Muchas veces no emprendemos por miedo. ¿Es miedo a nosotros mismos?

B: Es miedo a no ser capaces. El emprendimiento es duro y mucha gente tiene miedo a fracasar, a no ser capaz de tirar el proyecto adelante.

A: Pero si vamos de la mano de alguien que ya ha hecho nuestros pasos, es mucho más fácil, ¿verdad?

B: ¿Qué le dirías a una mujer que no se atreve a emprender, Ángeles?

A: Le diría que crea en la fuerza interior que tiene, que confíe en sus capacidades, que elija un proyecto que le satisfaga y que luche por conseguir sus sueños, que a casa no nos traen nada.

B: Si no lo intenta, nunca lo va a saber. Tiene que coger el mapa y elegir su destino. Nada más.

A: ¿Sabes qué digo yo, Berta? ¡Qué pena no haber empezado antes!